Sobre mí
Empecé detrás de una cámara porque me obsesiona lo bello — lo cotidiano que casi nadie mira dos veces, el instante que se escapa si no lo atrapas. De ahí crecí hacia producir campañas enteras, hacia pensar no solo en la imagen sino en la historia completa detrás de una marca. Pero mientras más acompañaba a otros a mostrarse, más entendí que la cámara solo llega hasta cierto punto. Lo que de verdad transforma pasa antes, adentro.
Por eso ahora también estoy formándome en Terapia Gestalt. No como un giro de carrera, sino como la otra mitad de lo mismo: si con la cámara aprendí a ver lo que otros no ven de sí mismos, con la terapia estoy aprendiendo a acompañarlos a encontrarlo de verdad, con presencia, sin prisa, sin fórmulas.
No tengo todo resuelto — sigo aprendiendo, sigo en proceso, y eso también es parte de lo que ofrezco: no perfección, sino honestidad. Arte, oficio y una mirada consciente, todo desde el mismo lugar.
Brillar sin pedir permiso. Esa es la idea. La mía, y la que quiero ayudarte a encontrar en ti.
